Apuestas

24 de marzo de 2013

No me conformo y lo grito al viento. No quiero conocer los resultados.
Mucho de lo que tengo son los restos de otras vidas que visité por curiosidad, por temor, por amor. Poco de lo que traigo perdura en mi vida.
Creo que lo que llevo entre manos me lo busqué; porque si me dejo convencer que fue el destino, ya estaría de rodillas y con la nuca al descubierto. Creo también que tengo una buena mano, esta vez las cartas son mías; sin fingir que aprendo a jugar, puedo apostar sin temores.
Y apuesto.
Gane o pierda.
Aunque yo gane.
Corro, sonrío, me sincero. Miro a los ojos y pido imposibles; con lágrimas borro y limpio.
Me dormí sobre la cama, sobre el pecho, sobre la ilusión de no ser observada, de no ser descubierta. Espero mañana no recordar lo que hoy te dije, espero que mañana no recuerdes tus propias palabras.
Te observo, sonrío. Me observas, me sonríes, y me pierdo. Me duermo y sueño, despierto y sueño.
Te sueño. Te tomo y te sigo soñando.
Te abrazo y sigo creyendo que todo es un sueño.
Te comienzo a quererte y creo con más fuerza que nunca que estoy soñando. Sólo yo estoy soñando. Sólo yo te sueño. Tú sigues atado a tu realidad.
Y apuesto, gane o pierda, que contigo pierdo.
Y yo, por desgracia, siempre gano.
A veces deseo saber más de ti.
Entonces recuerdo quien eres, y quiero olvidar hasta tu nombre.