Cada día se regalaba una cuota de algo distinto, algo novedoso en su vida, que nunca antes había probado. Y bajo esa lógica, había recorrido un mundo y medio buscando la cuota del día.
Hasta que un día, se dio cuenta de que tanto era lo comido, lo fumado, lo recorrido y lo bailado, que era mucho, mucho más lo no disfrutado.

Orbe

7 de junio de 2012

callada la tarde mecía una hoja sobre el cristal
caía la hoja sobre la hojarasca de la memoria
la hojarasca era el mundo de millones
el mundo caminaba a paso lento ignorando los mundos a sus pies
los ignorantes se alzaban sobre la tarde callada que mecía una hoja sobre el cristal...